
Muchas personas empezamos una relación con el compromiso propio de estar juntos toda la vida, pues pensamos que es sin duda el hombre o la mujer de nuestra vida, con quien compartirás tus sueños, tus alegrias, tus éxitos, tus penas, todo...
Con la ilusión de formar una familia, de tener un hogar, de tener hijos y juntos un día ver a los nietos jugar en nuestras casas y seguir juntos con la convivencia hasta la muerte...
Pero estas ilusiones a veces se ven truncadas, ya que no todo es perfecto y surgen inconvenientes que hacen insostenible la vida de ambos y se toman decisiones que acaban con todos esos sueños.
En algunos casos que no hay hijos ni intereses por medio, no debería haber ningún problema, pero los hay.
La situación se complica cuando además tienen hijos y se encuentras en una situación económica un tanto precaria y suelen haber consecuencias graves.
Y todo esto sin dejar a un lado el que algunos hombres, unos jóvenes, otros de mediana edad y otros ya ancianos, actúan con extremada violencia causando en muchos casos la muerte de su pareja o expareja e incluso se ensañan con su víctima. Por supuesto esto es una barbaridad, algo imperdonable y merece la condena y rechazo de toda la sociedad. Y merece por supuesto que cumpla una dura condena, pues el daño es ya irreparable.
Pero lo que está claro es que esto ocurre. Y ocurre muchas veces. No hay ninguna justificación a que un hombre mate a su pareja o expareja, pero si es posible que exista un desencadenante que haya llevado al asesino a actuar así.
Vayamos por partes...
Para que una persona, en este caso el asesino, llegue a realizar un acto tan descabellado ha tenido que pasar algo, al margen de que sea un desequilibrado y el consumo de sustancias psicotrópicas o alcohol, le haya llevado a tal crimen. Esta sería una de las causas.
Los celos y los hijos, otras de las causas que llevan a estos individuos a cometer un acto así con la frase escrita en su cabeza "ni para mi, ni para nadie..."
El tercer motivo, el que a veces arrastra a uno de los dos motivos anteriores o incluso a los dos motivos expuestos. Ese motivo es la situación económica.
Esa situación económica que a veces deja al hombre con pocos recursos, pues probablemente tendrá que hacerse cargo de pagar la hipoteca de su casa, en la que no vivirá a partir de ahora, que tiene que pasar una cantidad por cada uno de sus hijos y que tiene otros gastos pata comer y dormir en algún sitio entre otros gastos, le deja en una grave y dificil situación de la cual, le va a costar mucho salir si tiene un salario medio-bajo, que suele ser lo habitual.
Pero esta situación en la que se va a encontrar a partir de ahora, no la ha creado él. Está situación se ha ido creando poco a poco, muy lentamente y ha llevado en estos tiempos a que la mayoría de las sentencias judiciales, no sean muy equitativas.
Y todo ha llegado por presiones quizás de ciertos sectores, en la mayoría feministas que por su fuerza y gran poder reivindicativo, han torcido demasiado la balanza dejando a una de las partes en una situación más desfavorecida.
Y en cierta forma está bien, pues antes la balanza se inclinaba mucho más hacia el otro lado...
Pero ahora, sigue torcida la balanza y sería conveniente buscar un término medio, un término medio que pueda ser bien llevado por las dos personas afectadas. Pero por supuesto, no regular la balanza quitándole beneficios o parte a la mujer, sino dándole más al hombre que se va de casa y va a tener otros gastos extras que necesitará cubrir.
Reconozco que es difícil, pero si el fin es evitar que sigan muriendo inocentes en manos de sus parejas o exparejas, la justicia debe buscar y encontrar un punto medio, que aunque no beneficie a ninguno, que pueda llegar a ser una situación sostenible para ambos.
Por supuesto que los dos van a salir perjudicados, pero si las medidas que se adopten son más equitativas es muy posible que se reduzcan el número de víctimas.
( Si a esto le añadimos una ayuda, es posible que se reduzca el perjucio notablemente).
Y esa es la clave, equidad y no como se hacía antes que salía siempre perjudicada la mujer. Y por supuesto, no como se hace ahora que sale casi siempre perjudicado el hombre.
Ni que salga perjudicado el hombre en beneficio de la mujer ni que salga perjudicada la mujer en beneficio del hombre. Equidad para ambos. Y para que eso ocurra, deberían de concienciarse los que tienen en su mano la potestad de decidir sobre el futuro de esas dos personas, los jueces, pues jurisprudencia para aplicar lo que ahora se juzga, ya hay de más.
Pero ponganle criterio y sentido común a las sentencias de separación y de divorcio que probablemente, se sorprendan de como baja el número de víctimas en manos de sus exparejas.
Pero para aplicar criterio, como siempre se necesitará que el Gobierno, tome medidas al respecto, pues los jueces aplican lo que tienen y ustedes, los que están en el Poder, son los que tienen la facultad de cambiar cuantas disposiciones y leyes sean precisas para mejorar la situación de sus ciudadanos, como ocurre en estos casos en el que las parejas que se separan y se divorcian, necesitan soluciones mejores, pues con las que cuentan ahora, más valdría no tenerlas...
Por eso le pido al Gobierno y siempre que digo Gobierno no me refiero a ningún partido político en concreto, pues si estuvieran otros pasaría lo mismo. Les pido que actúen de una vez y si es necesario a las parejas que lo necesiten, les den alguna prestación o ayuda para hacer frente a su nueva y precaria situación. Y que nadie después de una separación, sea hombre o mujer, salga mas beneficiado o perjudicado que el otro.
Solamente entonces, se darán cuenta de que han hecho un bien a la sociedad, porque habrán reducido el número de víctimas y porque a estas personas que han pasado una situación traumática, se les ha ayudado.
No todo está en indemnizar a las víctimas de un accidente aereo o de ferrocarril, hay personas vivas que también son víctimas, víctimas de su propia vida y necesitan ayuda, mucha ayuda.
Pero por favor, no esperen a que sigan muriendo inocentes, hagan algo ya, que muchas próximas y futuras víctimas se lo agradecerán, si es que viven, porque eso, depende totalmente de ustedes Señores del Gobierno.