domingo, 3 de enero de 2010

El fin de Europa y la invasión islámica.


Así irán nuestras hijas y nietas. (Foto de "elmundo.es")



Existen algunas frases hechas que las podemos tachar como de xenófobas o racistas, tales como la de “Hitler se equivocó de raza” o esta otra de “El mejor moro, el moro muerto”.

Y si no tuviéramos más remedio que elegir una de ellas, probablemente no nos quedaríamos con ninguna de las dos.

Sin embargo, algo está pasando que cambiará el futuro de muchos países, en donde los nativos de esos países, no tendrán nada que ver con sus ancestros.

Esto ocurre por el gran movimiento migratorio que se está dando en los últimos años y por la permisividad que existe a la hora de conceder la nacionalidad alegremente.

Ya traté este tema hace tiempo e hice una distinción entre los inmigrantes procedentes de Latinoamérica, que por su religión, hermandad y sus costumbres, se adaptan perfectamente y se integran como un ciudadano más.

Lo podéis ver aquí

También en este otro post

Y luego están los otros, los diferentes en sus costumbres, los que no se adaptan y crean sus propios guetos y se muestran hostiles con aquellos que no profesan su religión.

Estos últimos, los islámicos, cuando son pocos pasan desapercibidos con las excepciones de los que delinquen, que aún estando en las cárceles europeas, están mucho mejor que en sus países de origen.

Su tasa de natalidad es muy superior a la europea, por lo que en cuestión de unos cuantos años, serán los que puedan decidir el rumbo que tomarán muchos países que no son los suyos, porque serán mayoría en todo y tendremos que acatar todas las decisiones que quieran tomar, por lo que ganarán una guerra sin ir armados.

Me duele el pensar de que en mi propio país, se apruebe en el futuro la ablación, la fiesta de la circuncisión, que se aprueben bodas con niñas de ocho o nueve años, que se hagan lapidaciones y que a mis hijas o mis nietas les hagan ponerse el burka y que se pierdan todos los derechos de la mujer así como los derechos que bien entendemos de todos los ciudadanos.

Por estos motivos, espero que de una vez por todas, se tomen un poco más en serio la distinción entre ser un ciudadano con permiso de residencia en Europa o la de ser un europeo, porque si no lo entienden así, llegará el momento en que la gran minoría de europeos, estará a merced de otros con diferentes ideas y costumbres que al final nos tendrán sometidos como ciudadanos de tercera.

Y mi pregunta es… ¿Habrá en el futuro una expulsión masiva o habrá resignación hasta nuestro triste final?

Os dejo también un vídeo que no os podéis perder , en donde se dan algunos datos estadísticos y que os hará pensar en el futuro incierto que nuestra permisibilidad nos depara…